Aunque el Covid-19 haya acelerado su instalación, el trabajo en remoto es un sistema que cada vez más las empresas han empezado a incorporar. La flexibilidad y la autonomía que facilita a los trabajadores están muy bien valoradas, sobre todo, por las nuevas generaciones, y ese positivismo se traduce en un buen rendimiento productivo.

Lo cierto es que son las startups las abanderadas de este sistema de trabajo. Muchas de ellas se establecen con este tipo de infraestructuras ya que entre otras ventajas, resulta una inversión inicial más económica.

Si lideras una empresa y estás pensando en instalar el telebrajo, vamos a comentar qué pasos debes realizar para conseguir instalarlo de una forma ordenada. Pero si eres informático/a y quieres formarte en este tipo sistemas, te interesará nuestro Máster en Seguridad Informática + Máster en Coaching Tecnológico. Te especializarás en ciberseguridad, un perfil profesional esencial para las empresas digitalizadas.

¿Cómo instalo el trabajo en remoto en mi empresa?

Básicamente, el teletrabajo o trabajo en remoto significa trabajar desde un lugar diferente a la oficina habitual. Pero por otro lado también representa un importante cambio de mentalidad. Y no solamente para la plantilla, sino también para el comité directivo de las empresas. ¿Bajará el rendimiento de la producción?, ¿se perderá el control sobre las actividades de los trabajadores?. Lo cierto es que la experiencia de muchas empresas han demostrado todo lo contrario: el trabajo online mejora la productividad de los empleados y se tiene un mayor control sobre sus tareas.

Para establecer el traspaso, recomendamos los siguientes pasos a seguir:

Elabora un plan de actuación

Como ves, se trata de un cambio que afecta al modelo de trabajo habitual y en consecuencia, influye directamente en la vida de las personas empleadas. Por eso es importante contar con un un plan, para poder prevenir en la medida de lo posible, cualquier problema que pueda surgir o saber cómo actuar en caso de necesidad. Te recomendamos que todo el equipo directivo se reúna para evaluar la situación y plantear las acciones que se van a llevar a cabo para continuar con la producción normal de la empresa.

Mide la productividad

Trabajar desde casa representa una ventaja en muchos aspectos. Permite la conciliación entre vida laboral y familiar y aporta flexibilidad horaria, lo cual mejora la calidad de vida de las personas. Este beneficio cualitativo se traduce en un aumento de la productividad. Además, también ayuda a reducir costes de mantenimiento de las instalaciones.

Pero para que la organización siga en pleno rendimiento, se recomienda trabajar por objetivos. Es decir, se deben plantear unos objetivos reales para cada miembro de la plantilla, que le ayudará a llevar a cabo sus tareas. Esto también ofrece mayor control sobre las actividades que desarrolla el personal y de la productividad en general. De modo que cuenta con realizar supervisiones periódicas para comprobar que todo marcha bien.

Informa a la plantilla

El trabajo en remoto es un importante cambio cultural, por ello se debe formar a los empleados para que estén preparados. No solamente deben aprender a utilizar las nuevas herramientas de teletrabajo, sino que también deben acostumbrarse a una nueva rutina. De modo que también se aconseja ofrecerles mecanismos que les ayude a nivel psicológico, para favorecer su adaptación.

Invierte en telecomunicaciones y ciberseguridad

A pesar de ahorrar en costes de infraestructuras físicas, necesitarás personal cualificado en telecomunicaciones para que instale el software adecuado que permitirá el trabajo en línea. Además, también es importante que incorpores especialistas en seguridad informática si aun no lo has hecho, pues viajará mucha más información sensible sobre la empresa por la red.

Con la situación actual muchas organizaciones han recurrido al teletrabajo para continuar su actividad económica. Si es el caso de tu empresa, es un «buen» momento para experimentar este sistema de trabajo.